Hoy en día la cultura emocional en las empresas es más necesaria que nunca

Varios estudios nos han demostrado que la motivación de los trabajadores y trabajadoras y el compromiso que tienen éstos con las metas de la compañía es crucial para que todo vaya por el camino correcto. El 89% de compañías piensan que los empleados y empleadas se marchan a otro puesto por un incremento de sueldo, pero la realidad es que solo el 12% de éstos admiten que reciben una mayor contribución en su nuevo trabajo. Este dato nos demuestra que es un error creer que el salario es el factor decisivo a la hora de elegir entre una empresa u otra.

Según Edenred, el 77% de personas afirman que, si se sintieran más reconocidas por sus logros, se involucrarían más en alcanzar los objetivos de la empresa. Además, el 60% de éstos afirman que lo que más les motiva son los programas de beneficios sociales e incentivos. No obstante, según un estudio de Gallup, tan solo el 13% de trabajadores y trabajadoras se sienten reconocidos por sus superiores.

Las empresas deben darse cuenta de la importancia del capital humano

Según el último informe del IESE Business School y Meta4, humanizar el trabajo es la estrategia clave para motivar a los empleados. Crear una cultura empresarial basada en lo emocional, para que a su ven implique a las personas en lograr unos objetivos que todos los colaboradores comparten, es el factor que hará que tu empresa alcance el éxito.

El mismo estudio reafirma la necesidad de implantar diferentes técnicas en las empresas para lograr que sus colaboradores se sientan felices en sus puestos laborales y como consecuencia, que cuenten con la motivación que necesitan para dar lo mejor de sí mismos. La gestión de la diversidad, la ética laboral y las ayudas a la conciliación, son ejemplos de estrategias que, como ya hemos demostrado, son poderosamente efectivas para lograr incrementar la productividad de nuestra empresa y el sentido de pertenencia de sus integrantes.

Todos estos datos nos muestran la importancia que la cultura emocional tiene en nuestra empresa. Basándonos en valores y dando importancia a la vida de las personas, conseguiremos aportar un valor real a sus vidas. De esta manera, conseguiremos dar motivos suficientes para que nuestros colaboradores se movilicen hacia los objetivos que tiene la organización.

 

Diferencias entre la experiencia de compra por parte de clientes y por parte de empleados

Experiencia de compra. En otras ocasiones he comentado la importancia de realizar estudios periódicos con sus respectivos análisis teniendo en cuenta nuestro entorno más cercano. En mi opinión, no es necesario irse lejos para recopilar datos: a nuestro alrededor tenemos una gran cantidad de conocimientos que podemos utilizar para establecer nuestros planes de acción. Además, no basta solo con realizar los estudios, también hay que compararlos y observar si hay cambios, aunque sean mínimos, de una fecha a otra o de un tipo de colectivo a otro, ya que esta información puede ser muy valiosa.

En diciembre del año pasado llevamos a cabo un estudio que analizaba las respuestas de colaboradores internos de Alares con respecto a su experiencia de cliente. Este año, hemos repetido el cuestionario, con la diferencia de que esta vez se ha repartido a empleados y empleadas de empresas que ofrecen servicios para la conciliación prestados por Alares. Esto nos ha permitido llegar a conocer si hay discrepancias, comparando un informe con otro, entre la experiencia de compra de las personas como clientes, y de las personas en calidad de trabajadores y trabajadoras.

La comparación de los informes demuestra que los empleados y empleadas son más exigentes

La principal conclusión a la que llegamos con la comparación del IMCA (Índice de Medición de Clientes, elaborado por Alares) y el IMEA (Índice de Medición de Empleados, elaborado por Alares) es que en este segundo son más exigentes. Los encuestados que han tenido en cuenta su experiencia como integrantes de empresas a la hora de responder, son más drásticos cuando han realizado una compra y esta situación ha sido negativa. El porcentaje de personas que no vuelven a pisar ese establecimiento es un 30% más alto en empleados y empleadas que en clientes.

En cambio, cuando la experiencia de compra ha sido positiva, el porcentaje más alto de recomendación a amigos y familiares es el de los trabajadores y trabajadoras, posiblemente, porque conocen el poder del boca a boca al trabajar detrás de una compañía.

En cuanto a los elementos que envuelven la experiencia de compra, el precio pasa a ser un factor secundario por detrás de la Responsabilidad Social Corporativa, característica realmente importante para ambos colectivos. Es ligeramente mayor en el IMEA, puede que porque los empleados y empleadas se sienten comprometidos con la sociedad y creen que las empresas para las que trabajan deben aportar valor en ésta.

Con la comparación de ambos estudios, nos ha sido posible reafirmar lo que ya sabíamos: que el compromiso con la sociedad por parte del entorno empresarial es el elemento más importante hoy en día para las personas a la hora de adquirir un producto o servicio. Las organizaciones debemos ser capaces de dar respuesta a las tendencias y a las demandas de la sociedad, pues tenemos que ser conscientes del gran impacto que tenemos sobre ella.

Emoción y compromiso en la decimosegunda Gala de los Premios Nacionales Alares

Un año más, profesionales, empresas e instituciones nos acompañaron en una celebración donde se dio voz a los que luchamos mano a mano por la conciliación, los derechos de las personas con discapacidad en el mercado laboral y la diversidad. Con sus prácticas son un ejemplo a seguir por el resto del sector, ya que se esfuerzan diariamente por lograr una sociedad más justa, igualitaria y equilibrada. Por ello, el objetivo de la gala de los Premios Nacionales Alares es reconocer su trabajo y esfuerzo. Y el pasado 20 de junio lo conseguimos. Se vivió un ambiente comprometido con la sociedad y con los derechos laborales de las personas con discapacidad.

Vivimos momentos emocionantes. María Pilar Díaz, Secretaria de Estado de Servicios Sociales, nos habría los ojos ante el hecho de que fuera más notoria la discapacidad con la que cuenta, que su extensa formación en Políticas Sociales. Y Mar Aguilera, Directora General de la Fundación Alares, nos llegaba al corazón compartiendo su experiencia y manifestando la gran importancia que tienen tanto las relaciones personales como las laborales ante una situación adversa.

Conciliación y productividad van de la mano

En el transcurso de la ceremonia, todos los asistentes estábamos de acuerdo en el gran impacto que tiene la Conciliación en la vida de todas las personas. Pero no es solo nuestra opinión, lo demuestran los datos que se pusieron sobre la mesa. El 64% de los españoles sacrificaría parte de su salario económico por felicidad en el trabajo, es decir, la mayoría de personas eligen estar a gusto en su empresa por delante del dinero. Y probablemente, algunas de las personas que cambiarían dinero por felicidad, forman parte de los 820.000 trabajadores diarios que no acuden a su puesto laboral de manera injustificada.

Todo esto nos indica la gran importancia que tiene la Conciliación en la sociedad: primero por el impacto en la felicidad de las personas, y segundo por el coste que supone al sector el absentismo producido por la falta de ésta (que ronda los 13.000 millones de euros).

El problema de la falta de tiempo

Durante los 12 años que llevamos celebrando estos premios hemos conseguido avanzar en materia de conciliación, pero también se están dejando ver las consecuencias negativas del envejecimiento de la población y de que hoy en día tengamos la tasa de natalidad más baja que se ha visto en 40 años en la historia de España. Cada vez hay más personas mayores que necesitan cuidados, y que no podemos atender si no contamos con servicios de conciliación y ayudas por parte de la empresa para la que trabajamos. Además, cada vez se tienen menos hijos por la falta de tiempo y de recursos.

Para solucionar el escenario al que nos enfrentamos, todas y cada una de las compañías, sean del tamaño que sean, deberían poder ofrecer a sus trabajadores servicios para que logren una armonía entre su vida personal y laboral, dando la atención que necesitan a sus mayores y contando con recursos para formar una familia. Por desgracia, muchas PYMES no tienen la misma facilidad, y por ello en la Gala también hicimos un llamamiento a las Instituciones para que nos ayuden con medidas fiscales aceleradoras, a avanzar en materia de conciliación, pues es un bien para todos y que, a corto plazo trae beneficios para las empresas, pero a largo plazo, pone solución al envejecimiento del país.

La diversidad nos da una lección de vida

Pero no todo iban a ser datos negativos. En materia de Diversidad en las empresas estamos logrando un gran avance, y las organizaciones premiadas son ejemplo de ello. Hace 11 años, solo había un 0,88% de contratación de personas con alguna discapacidad. Hoy en día hemos llegado al 1,34%.

Aunque aún queda mucho por hacer, encontrar datos positivos y de mejora en estos 12 años, nos hace ver que nuestro trabajo no es en vano. Nuestro Centro Especial de Empleo es partícipe de ello, que con su iniciativa Desarrolla_T, colabora en que personas con grandes discapacidades se introduzcan en el mercado laboral. En la celebración tuvimos la suerte de contar con la presencia de Ricardo, una persona más que cualificada para desempeñar su labor en el Centro, y que nos emocionó a todos con su sinceridad: “gracias a lo que he observado de mis compañeras, haciendo entrevistas y sobre el conocimiento que he adquirido de una empresa, podría utilizarlo como apoyo para conseguir un trabajo”. Con sus declaraciones nos demostró a todos los presentes lo importante que es para personas que cuentan con algún tipo de discapacidad, que se les facilite la entrada en el mercado laboral.

Os animo a ver el vídeo .

El perfil de cliente actual y cómo fidelizarlo

Los que hemos vivido esta transformación, reconocemos con facilidad cómo era el cliente de antes y cómo es el cliente de ahora. Lo vemos en el día a día de nuestra empresa y en nuestra propia manera de consumir.

Como bien sabemos, debido a la digitalización y a la tecnología se ha avanzado mucho en materia de compra-venta. Gracias sobre todo a las redes sociales y a los foros sobre múltiples materias, podemos encontrar opiniones prácticamente de cualquier cosa. Yo mismo acudo a este tipo de plataformas como fuente de información. Además, a través de los medios online las empresas somos capaces de ofrecer una experiencia mucho más amplia que envuelva al producto o servicio que ofertamos.

Aunque muchas marcas se empeñen en tener una visión desfavorable de esta situación, yo como director de mi organización me lo planteo de un modo mucho más positivo: la era de la información ha venido para ayudarnos. Es verdad que da cierto vértigo, ya que la comunicación de nuestra empresa ya no depende totalmente de nosotros, pero podemos aprovechar este giro para descubrir las nuevas necesidades del cliente y dar una respuesta inmediata, novedosa y eficaz.

Aunque al principio era un poco alarmante, estudios han demostrado que el trato humano sigue siendo primordial a la hora de fidelizar.

De hecho, la experiencia y la interacción personal en el momento de la compra es el segundo factor que más afecta en la decisión de nuestros clientes. Por ello dejamos atrás la alerta de que nuestros servicios pueden ser sustituidos por máquinas para centrarnos en el cuidado del cliente.

El primer factor es la Responsabilidad Social Corporativa

Casi el 90% de las personas se guían por la percepción que tienen de la empresa y su aportación a la sociedad. Y con estos análisis yo me planteo, ¿cómo fidelizar al consumidor de hoy en día?

La respuesta a mi parecer es sencilla. No tenemos que caer en la locura de buscar fórmulas imposibles para tener clientes contentos. La clave está en las personas: tenemos que hacer lo que decimos, y hacerlo bien. Lograr su confianza con promesas que cumplimos y proporcionar al cliente una atención excelente.

Teniendo eso como base, los puntos que veo imprescindibles a tener en cuenta a la hora de fidelizar al cliente de hoy en día son:

Conocer a la persona: una buena herramienta es estudiar al detalle las demandas de los compradores que ya tenemos. Crear sistemas de medición que determinen el nivel de satisfacción que proporcionamos, nos ayudará como empresa a avanzar.

A veces nos obcecamos en buscar nuevos consumidores y olvidamos a los que ya se enamoraron de nosotros en su día. Estar atentos a nuestro mercado será clave para concluir las necesidades de las personas.

 

Tener una fuerte Responsabilidad Social Corporativa: ayudará a la sociedad y a nosotros como empresa. Es un bucle de beneficios. Además, comunicar de forma efectiva nuestras aportaciones a la comunidad es importante para que éstos se queden con nosotros.

En Alares nos sentimos orgullosos como empresa de llevar a cabo varias acciones con el objetivo de proporcionar valor, y por ello, hacemos de éstas nuestra seña de identidad.

Destacar con información clara y emocional: no debemos olvidar la sobreinformación a la que está expuesto nuestro público objetivo hoy en día. Por ello, debemos ofrecerles información nítida y llamativa de nuestra empresa. Además, llegar a su corazón será clave, ya que el consumidor actual se ha sensibilizado mucho. La comunicación debe ser mayormente emocional.

Dar respuesta a problemas reales: no debemos olvidar que los clientes son personas que tienen sus contratiempos, sus gestiones cotidianas, etc. Nadie es una máquina de trabajar o tiene una vida totalmente perfecta. Por ello, la mejor manera de fidelizar es dando soluciones a complicaciones que puedan surgir, así como ayudando al día a día.

Necesitan datos: sin dejar atrás el aspecto emocional que es imprescindible hoy en día para fidelizar a nuestros clientes, debemos mostrar información transparente y real de nuestra empresa. Esto es el resultado de la gran sobreinformación de la que hablábamos. El cliente se ha vuelto desconfiado, y hay que llegarle al corazón con hechos y datos relevantes.

La conclusión a la que llego con todo esto es que no se debe descuidar un mercado que, desde el principio de los tiempos, siempre ha sido cambiante.

Tenemos que adaptarnos a los cambios y a las necesidades de las personas

Estas no siempre son las mismas.Depende de la etapa que estén viviendo, su situación personal, su familia, su entorno, y un largo etc. Lo que realmente hace que un consumidor sea fiel a nuestra marca, es el grado en que somos capaces de cubrir sus necesidades, seas cuales sean.

Índice de medición sobre la experiencia de cliente en las compañías

Un 80 % de personas discrimina positivamente que una empresa sea socialmente responsable. En Alares hemos elaborado un índice de medición de la experiencia de cliente, bajo el nombre de IMCA. Tiene como fin establecer la relación entre la experiencia de cliente y el grado de compromiso que estos adquieren con las compañías.
El IMCA se ha centrado en medir los elementos emocionales que impactan en los comportamientos y decisiones del cliente.Además interpreta las fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas a las que se enfrenta la empresa en un entorno donde competir con calidad y precio es necesario, pero no suficiente.

Hemos analizado la experiencia 360º de nuestros empleados

Para ello, ha analizado la experiencia 360º de nuestros empleados, a su vez clientes de otras compañías. Lo hemos hecho a través un estudio ad-hoc integrado por 89 preguntas elaboradas por un equipo de psicólogos independientes a Alares.
En concreto, en este primer índice hemos tomado como referencia a 458 empleados/as. Nuestra plantilla es muy diversa, y gracias a esta gestión de la diversidad podemos sacar unos datos que son extrapolables a toda la población.

Esto nos permite establecer un mapa de actuación y afinar más en cuanto a las nuevas necesidades que tiene la sociedad. Muchas veces tendemos a buscar datos fuera, olvidándonos que en nuestra propia casa tenemos una fuente de información muy importante.

Como nos encontramos en un mercado cambiante, dominado por la digitalización, las necesidades cambian de un día para otro. Por ello, es muy importante tener datos actualizados que nos permitan afinar y dar respuesta real a las necesidades de nuestros clientes y, por ende, de nuestros empleados/as, matiza.
Aunque se trata de encuestas totalmente confidenciales, en este primer IMCA, nuestros empleados/as han tenido que poner su edad y marcar el modelo de familia que tienen, con el fin de poder agrupar los datos por rangos de edad y establecer comparativas entre los distintos núcleos familiares.

Comparto con vosotros los principales datos que hemos sacado y que me parecen muy interesantes.

El 85 % de los encuestados ha afirmado que toleraría pagar más por una marca que admira y en la que confía. El 64 % ha destacado que se hace leal a una marca si está le ofrece un servicio que esté sensibilizado y tenga en cuenta sus necesidades del día a día.
Un 80 % discrimina positivamente el hecho de que una empresa sea socialmente responsable. Cuando nos centramos en el tema económico, un 79 % afirma que a la hora de mantenerse leales a una marca, el precio es cada vez menos importante. Estos tienen en cuenta otras variables como el compromiso de la empresa hacia su entorno y medioambiente.
Por muy buenos que sean los servicios o productos que ofrecen las compañías, si detrás de ello no hay una experiencia positiva, donde el cliente sienta que la marca se preocupa de sus necesidades, el 63 % declara que no vuelve a interesarse por ella.
También hemos querido medir lo que sucede cuando un consumidor se siente satisfecho con la atención que reciben. En este sentido, un 65 % recomienda la marca a otras personas, un 78 % compra más en la empresa que le fascina y un 43 % directamente no escucha ofertas de la competencia.
Solamente un 20 % declara que no le afecta el hecho de que una empresa esté comprometida o no con el entorno en el que opera. Esto nos demuestra que estamos avanzando en materia de Responsabilidad Social.

Según la encuesta que hemos elaborado, la experiencia más positiva se produce en el sector de las energéticas, situándose en un 41 %, y seguido del sector retail con un 36%.

Sin embargo, en el caso de las primeras, ese dato se da desde el punto de vista medioambiental, ya que desde el punto de vista social, se encuentran en uno de los rangos más bajos de valoración los clientes. Esto es porque no sienten que se preocupen de sus necesidades cotidianas.

Las compañías aseguradoras y de automoción son las que menos confianza reciben, con un 14% y 12 % respectivamente.

En el caso de las primeras, el 68 % declara que una vez que se contratan los servicios comienza una guerra porque muchas veces no se cumplen los servicios que prometen ofrecer antes de la firma del contrato.

Ayudamos a las empresas a establecer lazos emocionales duraderos con sus clientes y empleados/as

En este sentido ayudamos a las compañías a mejorar la experiencia con sus clientes, diseñando productos ad hoc para cada empresa, con el fin de llegar a sus emociones y satisfacer sus necesidades sociales con servicios tangibles y concretos. De ahí que grandes empresas líderes en el mercado utilicen sus servicios con más de 5 millones de beneficiarios en nuestro país.
Nuestro equipo estudia las necesidades de cada empresa, su target y en el nicho en el que opera. En base a ello, nuestro departamento de Innovación y Experiencia de cliente le aporta soluciones específicas que dan respuesta a todas sus necesidades.